Espigas en los perros: signos clínicos y tratamiento Presta atención a este "pequeño peligro"

¿Quién no ha tenido alguna vez problemas con su perro y las espigas?

Se acerca el buen tiempo y estamos deseando pasear con nuestras mascotas. Pero, ¡cuidado!, uno de los momentos favoritos del día se puede convertir en un serio problema para tu animal. Los jardines de las ciudades y las salidas al campo y la montaña, pueden ser una fuente de problemas.

Nuestro Servicio de Urgencias atiende con frecuencia en esta época del año, pacientes que se han puesto en contacto con cuerpos extraños, como palos de madera, anzuelos, agujas y, sobre todo, espigas.  Te contamos cuáles son los signos clínicos y el tratamiento de las patologías producidas por espigas en los perros.

 

Jardín con espigas. Imagen cortesía de https://www.conpdepiel.com

 

¿Qué son las espigas?

Llamamos espigas a las vainas duras y alargadas que recubren semillas de cereales. Se caracterizan por tener forma de flecha y una textura que facilita que se adhiera tanto al pelo como a otras superficies de nuestras mascotas. Aunque realmente no hay predisposición entre razas o sexo, el pelo largo, por ejemplo, es una característica que facilita la adherencia de estas. 

Perro paseando por campo de espigas

Perro paseando por campo de espigas

¿Dónde se clavan las espigas en los perros?

Las espigas pueden clavarse e introducirse en cualquier parte del cuerpo de nuestra mascota, siendo más frecuente ciertas localizaciones como:

> Las almohadillas.

> Los oídos.

> La nariz.

> Los ojos.

> La cavidad torácica (atravesando la pared costal especialmente expuesta).

> En aparato urogenital (vulva y prepucio).

 

 

 

¿En qué momento del año podemos encontrar espigas en los perros?

Siguiendo su ciclo vital, los vegetales se secan en las épocas de más calor, adquiriendo una tonalidad amarillenta y desprendiéndose con facilidad de la planta, incrementando así el riesgo de herir a nuestro animal.

En función de la época del año y de la localización geográfica, la aparición de problemas relacionados con espigas es variable. En general, desde finales de mayo, sobre todo a partir del mes de junio, es cuando nuestro Servicio de Urgencias comienza a recibir un mayor número de casos.

 

Problemas más frecuentes producidos por espigas

En función de la zona en la que se localice la espiga nuestro animal mostrará una u otra sintomatología.

 

Espiga en oido

Espiga en oido visualizado por vídeotoscopia. Cortesía Servicio de Dermatología.

 

  Otitis producidas por espigas:

La presencia de cuerpos extraños en el oído se intuye por las sacudidas frecuentes de cabeza, en muchas ocasiones acompañadas de la inclinación de esta hacia el lado del oído afectado, siendo el primer signo de alerta para el propietario.

Los animales de orejas largas y caídas tienen más predisposición a presentar este problema.

En la mayoría de las ocasiones, el paciente muestra molestia o dolor; sin embargo, si la espiga es de pequeño tamaño puede pasar desapercibida para el propietario convirtiéndose en un problema más grave. En estos casos, se produce una otitis asociada, con inflamación y secreción, que puede variar de ceruminosa a purulenta.

 

Examen otoscópico: con la ayuda de un otoscopio, el veterinario evaluará el conducto auditivo de ambos oídos y valorará la integridad de la membrana timpánica. En muchas ocasiones es necesario recurrir a la sedación del paciente para poder llevar a cabo una revisión completa y segura, ya que en caso de haber inflamación es un procedimiento doloroso para nuestra mascota.

 

  • Heridas e infecciones producidas por espigas:

Las espigas, debido a sus características físicas en forma de “flecha”, son capaces de penetrar la piel y dirigirse prácticamente hacia cualquier localización.

Este cuerpo extraño normalmente se queda bajo la piel y el tejido subcutáneo, produciendo infecciones que muchas veces se exteriorizan con la aparición de un “bulto” o absceso en la piel.

En este caso, es necesario no solo tratar la posible infección de nuestro animal, sino retirar la espiga por completo para evitar así que no se mueva o migre hacia otras zonas.

Inflamación interdigital por cuerpo extraño.

Inflamación interdigital por cuerpo extraño. Cortesía del Servicio de Dermatología

 

Extracción de espiga y limpieza: el veterinario rasurará y limpiará con suero salino fisiológico y solución antiséptica la zona afectada, buscando algún punto de entrada o lesión.

La localización más frecuente es entre los espacios interdigitales seguida de las almohadillas, las axilas y el aparato urogenital.

¿Cómo nos damos cuenta de que se le ha clavado una espiga?

Normalmente el propietario detecta que su perro se lame con demasiada frecuencia una o varias partes de su cuerpo. Dicha zona puede aparecer mojada, caliente y/o inflamada. En muchas ocasiones presenta dolor a la manipulación, sobre todo cuando el proceso está más avanzado.

 

  • Lesiones oculares producidas por espigas:

 

Espiga en ojo

Espiga en ojo. Cortesía del Servicio de Oftalmología.

 

Cuando se clava una espiga alrededor del ojo se produce mucha molestia por lo que debemos acudir al veterinario de forma urgente. Habitualmente suele quedar oculta debajo del párpado no siendo fácil su detección.

Como signos clínicos, es frecuente observar blefaroespasmo  (cierre de ambos párpados de forma permanente o semipermanente), quemosis y, en algunas ocasiones, secreción de tipo purulenta. Por tanto, una detección rápida es importante para evitar lesiones como úlceras corneales.

Úlcera corneal en perro

Úlcera corneal por cuerpo extraño. Cortesía del Servicio de Oftalmología

 

 

  • Secreción nasal y estornudos producidos por espigas:

Aunque parezca complicado, las espigas se introducen en la nariz de nuestros animales con mucha frecuencia. El paciente comienza con estornudos continuos en un intento de expulsar la espiga y este es el principal signo clínico que nos tiene que hacer sospechar que algo no va bien. Además, puede aparecer secreción sanguinolenta debido a la severidad y potencia de los estornudos.

Es importante señalar que hay un alto riesgo de que las espigas pueden avanzar y alcanzar la laringe, la tráquea e incluso los bronquios y posteriormente migrar hacia pleura, diafragma, lóbulos hepáticos o columna vertebral.

En definitiva, la actuación debe ser rápida en las primeras horas desde el contacto con el cuerpo extraño para reducir posibilidades de migración a otros espacios.

 

Rinoscopia de paciente con espiga en nariz

Rinoscopia de paciente con espiga en nariz

 

 

  • Hemoptisis debido a presencia de espigas: 

Se define como la expulsión de sangre de origen respiratorio. Es un signo clínico con un diagnóstico diferencial amplio en el que se puede incluir un traumatismo o una contusión pulmonar, una neoplasia pulmonar o cuerpos extraños en tracto respiratorio, entre otros.

Ante este signo clínico es importante realizar tanto una buena anamnesis como un correcto examen clínico, sin olvidar la valoración de la cavidad oral y nasofaringe.

En la mayoría de las ocasiones, es necesaria la realización de pruebas de imagen avanzadas para llegar a un diagnóstico definitivo.

 

Extracción de espiga de bronquio mediante broncoscopia.

Extracción de espiga de bronquio mediante broncoscopia. Cortesía del Servicio de Medicina Interna.

 

  • Disfagia y náuseacuando se tragan espigas: 

En ocasiones, las espigas producen dificultad para tragar e incluso nauseas, ya que es frecuente que se anclen en la laringe, las amígdalas y el esófago.

En esta situación, la probabilidad de migración desde el aparato digestivo es relativamente frecuente.

 

  • Lamido y secreción del aparato urogenital debido a espigas: 

La entrada de espigas a través de la vulva y del prepucio también es habitual, pudiendo producir problemas como infecciones de orina, vaginitis y uretritis. En tal caso lo más probable es que el veterinario requiera explorar la zona bajo sedación.

Espiga en zona urogenital

Espiga en zona urogenital

 

  • Debilidad de alguna extremidad de origen neurológico:

Menos posible, aunque hay que incluirlo en nuestra lista de problemas, es la migración de espigas, normalmente desde vías respiratorias hacia la columna vertebral. De esta manera, se produce una discoespondilitis, es decir, una inflamación de uno o varios discos intervertebrales, asociada a un proceso infeccioso.

 

Pruebas diagnósticas que nos permiten evidenciar presencia de espigas en los pacientes

 

  • Ecografía: en muchas ocasiones, realizar una ecografía musculoesquelética de la zona afectada (especialmente en abscesos, granulomas, trayectos fistulosos…) es muy útil para hallar el cuerpo extraño. Se trata de una técnica poco invasiva y que ayuda a enfocar el procedimiento quirúrgico para su extracción, pudiendo hacer uso de azul de metileno para marcar la zona. Sin embargo, en ocasiones no es suficientemente sensible ni específica debido a la inflamación de los tejidos circundantes.

 

Espiga localizada mediante ecografía (señalada en zona superior izquierda de la imagen). Imagen cedida por el servicio de Imagen del HVP.

Espiga localizada mediante ecografía (señalada en zona superior izquierda de la imagen). Imagen cedida por el servicio de Imagen del HVP.

 

  • Tomografía Axial Computerizada (TAC): con frecuencia los veterinarios necesitamos recurrir a pruebas avanzadas para buscar cuerpos extraños en tórax, abdomen o a nivel músculo-esquelético.

 

TAC de cuerpo extraño pulmonar

Captura de TAC con lesión compatible con cuerpo extraño bronquial.

 

  • Endoscopia de vías respiratorias (rinoscopia-broncoscopia): evaluar nariz y bronquios es algo muy frecuente, ya que las espigas avanzan y son complicadas de ver a simple vista con un otoscopio.

            

Cuerpo extraño espiga en bronquio

Cuerpo extraño bronquial. Cortesía del Servicio de Medicina Interna

 

Radiografías: es una técnica muy poco sensible debido a las características de las espigas ya que al ser radiotransparentes y de pequeño tamaño su visualización es muy complicada. Sin embargo, nos puede ayudar para diagnosticar procesos asociados a ellas, como un derrame pleural o un neumotórax.

 

Proyección latero-lateral de un paciente con neumotórax producido por un cuerpo extraño (espiga). Imagen del HVP.l

Proyección latero-lateral de un paciente con neumotórax producido por un cuerpo extraño (espiga). Imagen del HVP.

¿Qué hacer si nuestro perro se pone en contacto con espigas?

Si observamos alguno de los síntomas anteriormente citados es muy importante acudir a nuestro veterinario a la mayor brevedad posible para que realice una exploración adecuada del animal y descarte la presencia de otras lesiones.

En caso de que sospechemos que el cuerpo extraño se halla a nivel ocular, auricular o que presente alguna lesión visible, es primordial colocar un collar isabelino en caso de tenerlo. Si no disponemos de uno debemos evitar que se laman las heridas, rasquen los oídos o los ojos hasta la llegada al veterinario.

No debemos olvidar que si en los meses posteriores a este suceso aparecen otros signos clínicos (como fiebres de origen desconocido, síntomas respiratorios, neurológicos…) es importante tener en cuenta lo sucedido para descartar procesos de migración.

 

¿Cómo podemos prevenirlo el daño de las espigas en los perros?

  1. Evitar las zonas con mayor cantidad de espigas en la época de primavera-verano (especialmente cuando empiezan a secarse) es primordial para recudir el riesgo de que nuestra mascota sufra alguno de los problemas anteriormente explicados.
  2. Si nuestro perro tiene el perro largo es altamente recomendable, acudir a la peluquería canina y dejarlo corto durante el verano.
  3. Revisar el cuerpo de nuestra mascota al llegar de los paseos para asegurarnos de que no presentan ninguna espiga. El uso de peines metálicos adecuados y cardas son muy recomendables para buscar estas espigas entre los dedos, detrás de las orejas, en el rabo, etc.

 

Agradecemos a nuestras veterinarias del Servicio de Urgencias y Cuidados Intensivos, la ayuda en la redacción de este artículo.

 

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