Glaucoma en perros y gatos

¿Qué es el glaucoma?

 

El glaucoma representa un grupo de enfermedades oculares que causan daño en el nervio óptico. En medicina veterinaria el glaucoma en perros y gatos siempre va acompañado de un aumento de la presión intraocular (PIO).

Este aumento de la PIO genera una lesión irreversible en las células ganglionares de la retina y sus axones, así como en el nervio óptico, provocando un deterioro progresivo de la función visual y finalmente ceguera.

Pero, ¿por qué se eleva esta presión intraocular? Pues bien, primero debemos entenderla

 

Extraído de Oftalmología 3D en el perro.
Extraído de Oftalmología 3D en el perro. Fernando Laguna, Fernando Sanz

 

Como podemos observar en la imagen, la cámara anterior del ojo es la cavidad comprendida entre la córnea, el iris y el cristalino. Se encuentra rellena de una sustancia parecida al agua, llamada humor acuoso.

El humor acuoso se produce en el epitelio del cuerpo ciliar, pasando a la cámara posterior antes de fluir a través de la pupila hacia la cámara anterior, donde la mayor proporción del humor acuoso se drena por el ángulo iridocorneal. La producción y el drenaje del humor acuoso es un sistema en continuo equilibrio para mantener la presión intraocular dentro de un rango fisiológico.

 

Presión intraocular (PIO) fisiológica en perros y gatos:

  • Perro es de 15.7 ± 4.2 mmHg 
  • Gato de 22.6 ± 4.0 mmHg siendo el máximo de presión intraocular de 25 mmHg.

 

Sin embargo, el drenaje del humor acuoso puede verse dificultado por diferentes alteraciones que afecten al ángulo iridocorneal, ya sean patologías primarias/congénitas o secundarias a otras enfermedades oculares.

Cuando se produce esta dificultad para el drenaje del humor acuoso, se produce un acúmulo de humor acuoso en la cámara anterior, que eleva la presión intraocular, dañando así las células constituyentes de la retina y el nervio óptico.

 

Clasificación del glaucoma en perros y gatos

 

Según la causa el glaucoma en perro y gatos se clasifican en tres grandes grupos:

 

Glaucoma primario

 

La elevación de la PIO se desarrolla sin enfermedades oculares concurrentes, es hereditaria en diferentes razas de perros y se puede desarrollar en ambos ojos. Dentro de este grupo, podríamos diferenciar dos tipos:

  • De ángulo abierto: el ángulo iridocorneal se aprecia normal a la exploración mediante gonioscopia. Por ejemplo, el Beagle y el Norwegian Elkhound son razas afectadas por este tipo de glaucoma.
  • De ángulo estrecho/cerrado: al realizar la gonioscopia el ángulo iridocorneal se detecta un ángulo estrecho/cerrado o displasia del ligamento pectinado. Por ejemplo se ven afectadas razas como el Cocker Spaniel Americano o el Basset Hound predispuesto a glaucoma de ángulo cerrado/estrecho y displasia del ligamento pectinado.

 

Glaucoma secundario

 

Se producen debido a una enfermedad ocular concurrente o patología sistémica que obstruye físicamente las vías de salida del humor acuoso, generando así el aumento de la PIO. Este tipo de glaucoma puede ser unilateral o bilateral, y no se heredan, excepto algunas razas con glaucomas debidos a luxación de cristalino.

 

Congénito

 

Son menos frecuentes, aparecen en perros menores de 6 meses de edad y se deben a anomalías del desarrollo del segmento anterior.

El equipo de oftalmología explora a una paciente con sospecha de glaucoma.


¿Cómo sospecho de glaucoma? ¿Qué signos tiene el glaucoma en el perro y en el gato?

 

Existe un gran número de signos clínicos asociados al glaucoma en perros y gatos. Estos signos pueden variar en función de las causas que lo producen, así como de la severidad o del tiempo que lleva instaurado en el paciente.

En función de la causa que lo produce, podemos clasificar el glaucoma en perro y gatos como primario, secundario o congénito, con sus signos clínicos asociados:

Glaucoma primario 

 

Su evolución es insidiosa comenzando con signos clínicos sutiles como midriasis, edema corneal transitorio, congestión episcleral y ligero aumento de la PIO (aproximadamente entre 25-30 mmHg). Según avanza la enfermedad los signos clínicos son más pronunciados y se pueden detectar estrías de Haab, buftalmia, subluxación o luxación de cristalino, atrofia de retina y nervio óptico… llegando finalmente a la ceguera.

 

Glaucoma secundario

 

Presenta signos similares al primario, pero la causa del aumento de la PIO es evidente como por ejemplo una uveítis anterior, tumor intraocular o luxación de cristalino entre otras.

 

Glaucoma congénito

 

Glaucoma en perros y gatos

 

Aparece en cachorros entre el primer mes y hasta los 6 meses de edad. El primer signo clínico que se detecta es una rápida buftalmia (aumento del tamaño del globo ocular) con incapacidad de cierre total de los párpados y lesión corneales por exposición.

Y dependiendo de lo agudo o crónico del proceso, el glaucoma puede presentar distintos signos:

Glaucoma agudos

  • Ceguera: El daño ejercido por el aumento de la PIO en los axones y las células ganglionares de la retina, así como el daño en el nervio óptico produce la pérdida de visión.
  • Dolor: en casos agudos y con PIO > 40-50 mmHg puede ser tan intenso que el animal puede mostrar decaimiento.
  • Edema corneal: puede ser difuso y muy evolucionado en los casos agudos, impidiendo así la gonioscopia del ojo afectado.
  • Midriasis: una pupila dilatada y que responde levemente o no a la luz. Es resultado de la parálisis del músculo esfínter de la pupila. Sin embargo, en caso de que el glaucoma sea secundario a uveítis, la pupila puede presentar una ligera miosis.

 

Glaucomas crónicos

 

  • Buftalmia: la hipertensión intraocular produce un estiramiento de las diferentes túnicas oculares aumentando así el diámetro del globo ocular. Generalmente cuando se produce la buftalmia, la pérdida de visión es definitiva, excepto en animales muy jóvenes, los cuales pueden mantener aun visión.
  • Estrías corneales de Haab: causadas por la ruptura de la membrana de Descemet al producirse la distensión del globo ocular.
  • Congestión epiescleral: los vasos epiesclerales ingurgitados son sugestivos de glaucoma entre otras patologías.
  • Otros: neovascularización corneal, atrofia de iris, cataratas, sub/luxación de cristalino, atrofia de retina y nervio óptico, úlceras corneales por exposición, ceguera…

 

¿Cómo se diagnostica un glaucoma en perros y gatos?

 

Los pacientes con Glaucoma que son derivados al hospital desde una clínica veterinaria, pueden ser atendidos por el Servicio de Oftalmología o por el Servicio de Urgencias si es en horario nocturno o festivo.

En cualquier caso, disponemos de protocolos estandarizados pautados por el servicio de oftalmología para poder ofrecer un servicio de calidad y rápido, pues hay que intentar no demorar la atención de estos pacientes.

En primer lugar, debemos fijarnos en la sintomatología y el tiempo de duración de los signos clínicos que presenta el animal, así como la raza, y otras patologías tanto oculares como sistémicas que pudiera presentar.

Después, debemos realizar un examen oftalmológico completo, incluyendo gonioscopia.

En este examen, se deben medir las PIOs pues nos ayudarán a encauzar el diagnóstico.

Cuanto mayor sea el tiempo que la PIO permanezca elevada menores son las probabilidades de restaurar la visión (>24-72 horas, suele acompañarse de una pérdida irreversible de la visión).

Por tanto, en urgencias, esta será nuestra mayor meta, conseguir reducir las PIOs y mantenerlas dentro del rango fisiológico, con el objetivo de evitar la instauración de una ceguera irreversible, así como el tratamiento de la causa subyacente en el caso de los glaucomas secundarios.

Una vez controlada y mantenida la PIO en primera instancia por el servicio de urgencias, el servicio de oftalmología, según la necesidad del paciente, realizará pruebas avanzadas o intervención quirúrgica en el horario de urgencias.

 

Medicion presion de glaucoma en hospital veterinario puchol
Medición de presión intraocular

 

 

¿Cuál es el protocolo de actuación en las urgencias oftalmológicas durante las noches, fin de semana y festivos?

 

Cuando un paciente acude en horario de urgencias, es evaluado siempre por el equipo de veterinarios de urgencias, realizando una exploración completa y pruebas complementarias necesarias.

Esta información se traslada inmediatamente a los oftalmólogos de guardia, para recibir feedback por su parte.

Los especialistas toman la decisión en función de los datos que se obtiene de la exploración, pruebas e imágenes y vídeos que se envían, si requiere un tratamiento médico en primera instancia para ver evolución, o si es necesario el desplazamiento de un oftalmólogo para la revisión presencial o la realización de intervención quirúrgica de forma inmediata.

Todo dependerá de la gravedad y evolución del paciente.

 

Tratamiento del glaucoma en el perros y gatos

 

No es posible un régimen de tratamiento único para el glaucoma en perros y gatos, debido a la gran variación de tipos de glaucoma con diferentes etiologías y etapas de presentación.

Aunque en todos ellos en primera instancia es fundamental mantener la PIO dentro del rango fisiológico para conservar la visión y tratar la causa de los glaucomas secundarios, como por ejemplo una intervención quirúrgica de urgencia para resolver una luxación anterior de cristalino.

 

El tratamiento médico para bajar y controlar la presión intraocular, se centra en tres objetivos en general:

 

  • Reducir el volumen intraocular: 

 

Los agentes hiperosmóticos pueden ser utilizados sistémicamente en la fase aguda de un glaucoma con alta presión en el perro. Esta medicación busca disminuir rápidamente la presión intraocular, al aumentar la osmolaridad de la sangre, se elimina agua del humor acuoso y el cuerpo vítreo, reduciendo así la PIO y el volumen del cuerpo vítreo. Estos fármacos son administrados de forma intrahospitalaria como es el manitol por vía intravenosa.

 

  • Reducir la producción de humor acuoso

 

Inhibidores de la anhidrasa carbónica (IAC): La inhibición de la enzima llamada anhidrasa carbónica en el epitelio no pigmentado de los procesos ciliares del ojo disminuye la producción de humor acuoso, y por tanto se traduce en una disminución de la pio. Tópicamente están disponibles la dorzolamida y la brinzolamida. Siendo la dorzolamida ampliamente utilizada cada 8 o 12 horas generalmente según la necesidad del paciente.

Beta-bloqueantes (antagonistasβ-adrenérgicos): actualmente el más utilizado es el Timolol combinado con otros fármacos como la dorzolamida. Como efectos secundarios puede afectar negativamente al sistema cardíaco y respiratorio, por lo que debe ser utilizado con cuidado especialmente en perros pequeños y gatos con asma.

 

  • Favorecer la salida del humor acuoso

 

Parasimpaticomiméticos: El más representativo es la pilocarpina ha sido utilizada tópicamente en humana durante las décadas de 1950 a 1970 como fármaco de elección, pero fue reemplazada por el uso de los fármacos betabloqueantes. Hoy en día, no es utilizada tópicamente en el glaucoma canino debidos a los efectos secundario por su pH ácido como es el blefaroepasmo, procidencia de membrana nictitante e hiperemia conjuntival.

Agonistas adrenérgicos: consiste algunos fármacos como la epinefrina o brimonidina. Estos fármacos se han utilizado para bajar la PIO, en combinación con otros fármacos antiglaucomatosos, pero desde la introducción y el uso de las prostaglandinas como tratamiento para le glaucoma su uso de ha vuelto muy limitado.

Análogos de las prostaglandinas: los fármacos más ampliamente utilizados son el latanoprost y travoprost. Producen reducción de la PIO al aumentar el drenaje de humor acuoso por la ruta convencional y no convencional. Estos fármacos causan miosis, por lo que también se usan en casos de luxación posterior de cristalino para evitar su desplazamiento hacia el segmento anterior a largo plazo.

En los casos de uveítis anterior activa debe ser evitado el uso de estos fármacos, así como en la luxación anterior de cristalino.

 

Glaucoma en perros y gatos por puchol

 

Una vez que la presión intraocular es controlada en urgencias, se valorará si el globo ocular sigue manteniendo visión o si se ha establecido una ceguera irreversible.

Este factor es esencial para decidir las posibles alternativas quirúrgicas que el servicio de oftalmología puede ofrecer.

Si el glaucoma se controla con tratamiento médico y el paciente mantiene la visión, se ofrecerán cirugías que apoyen al tratamiento médico para el control de la presión intraocular a largo plazo, como son las cirugías de colocación de gonioimplantes en la cámara anterior, fotocoagulación con láser transescleral o ciclofotocoagulación endoscópica con diodo.

En caso de que la ceguera se hubiera establecido y la PIO no se controle con el tratamiento médico, con el objetivo de eliminar el dolor del paciente se opta por enucleación, evisceración intraocular con colocación de prótesis intraescleral o inyección de gentamicina intravítrea.

En Hospital veterinario Puchol tratamos diferentes tipos de patologías y buscamos dar la mejor respuesta para nuestros clientes. Si quieres saber más sobre la salud de perros y gatos, te dejamos algunos temas que pueden ser interesantes.

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