Mi perro tiene el ojo rojo y cerrado, ¿qué puedo hacer? Te explicamos las causas más frecuentes y cómo actuar

mi perro tiene el ojo rojo

Una de las principales causas por las que los propietarios acuden al veterinario, puede ser por motivos que llaman mucho la atención en nuestra mascota y que aparecen de forma repentina. ¿Y qué hay más llamativo que un perro con el ojo cerrado?

El Blefaroespasmo o cierre parcial o total de los párpados, es un signo muy frecuente en los perros y gatos que presentan algún tipo de molestia en el ojo.

Además cualquier proceso inflamatorio siempre va asociado a un enrojecimiento, como sucede en la garganta, o cuando nos damos un golpe, por lo que la inflamación de alguna de las estructuras que forman los ojos aparecerán enrojecidas, signo que junto a su ojo cerrado, nos indica que “tu mascota tiene un problema oftalmológico y debe acudir a su veterinario”


blefaroespasmo

Ojo cerrado con inflamación y dolor. Cortesía Servicio de Oftalmología

Causas por las que mi mascota tiene el ojo cerrado y rojo

Los ojos de los perros y los gatos, como los de las personas, son órganos muy complicados y sensibles.

Muchas de las patologías que se producen en el ojo, se acompañan de dolor, y la consiguiente respuesta de los músculos de alrededor del ojo que hacen que los párpados se cierren parcial o totalmente.

Ante todo, por el bien de tu mascota, no intentes medicar con algún colirio que tengas de otra ocasión, o ninguna otra medicación de veterinaria o de humana, ni ponerle remedios caseros sin antes por lo menos pedir una opinión de personal cualificado ya que podemos agravar el problema de nuestro perro.

De una manera muy sencilla, y sin profundizar mucho por la complejidad del tema, vamos diferenciar varias posibilidades y cómo actuar ante ellas de forma prudente en beneficio de tu mascota.

 

 Traumatismos oculares en perros

 

Los golpes en la cara y cabeza, son una de las causas más frecuentes por las que un perro puede aparecer de forma súbita con el ojo cerrado y enrojecido.

En ocasiones el traumatismo ha sido evidente y hemos estado presente: atropello, pelea con otro perro, juego en parque o en casa, accidente doméstico, etc.

Otras veces el golpe se produce sin darnos cuenta, y no se acompaña de otros signos clínicos como cojera, sangrado, etc. Es frecuente que un pequeño golpe o traumatismo leve en alguna de las estructuras del ojo, se agrave por que la mascota se toca con su pata o se frota contra alguna superficie dura, como sofá, cama o suelo.

El traumatismo puede producirse sólo sobre el propio ojo, o ir acompañado de lesiones alrededor de la órbita, párpados u otras partes de la cara.

Cuerpos extraños que entran en el ojo del perro

 

No será la primera vez que has sufrido “el ataque” de una pestaña en tu ojo. Es una sensación muy molesta.

Como los perros caminan con la cabeza agachada, restos de vegetales, espigas, semillas y otros cuerpos extraños se pueden alojar bajo los párpados de forma repentina.

Los cuerpos extraños pueden penetrar dentro del ojo, y producir daños graves, llegando incluso a perforarlo, lo que requiere cirugía de urgencia. La presencia de este cuerpo extraño, produce una gran sensibilidad, y el paciente se toca con la pata desesperadamente.

Perro jugando en el parque. Cuerpo extraño vegetal

Párpados inflamados o blefaritis y las pestañas de los perros 

 

Cualquier anormalidad de los párpados o de las pestañas, ya sea de nacimiento o adquirida, es una causa frecuente de blefaroespasmo y dolor.

Algunas razas como los braquicéfalos (Pug Carlino, Bulldogs, Boxer, etc) están predispuestas a esas anormalidades y por tanto a enfermedades oculares.

Los párpados pueden estar anormalmente evertidos hacia dentro (entropion) o hacia fuera (ectoprion).  Cuando es hacia dentro se produce un roce del pelo y pestañas sobre la cornea que cursa con inflamación y dolor. En el caso de que los párpados se presenten caídos o expuestos hacia fuera, se produce sequedad de la conjuntiva y cornea por exposición, y también es muy molesto.

Por último, y en la mayoría de los casos sólo visible para los oftalmólogos con instrumentos especiales, pueden aparecer pequeñísimas pestañas o cilios que salen por posiciones anormales y que rozan la cornea produciendo lesiones y mucho dolor.

Perro braquicéfalo con pliegues nasales

Perro braquicéfalo con pliegues nasales prominentes.

Infecciones del ojo en el perro

 

La presencia de gérmenes de diferentes tipo en estructuras tan sensibles como las que forman parte del ojo, es sin duda, una de las causas más frecuentes por las que los veterinarios vemos a los perros y a los gatos en la consulta de oftalmología.

Bacterias: pueden ser causantes principales del problema oftalmológico o secundarias a otra patología, como puede ser un cuerpo extraño (arena, hierba, etc), que se empeora con el rascado del perro con su pata sucia, terminando de complicar la situación.

Virus: algunos virus de perros y gatos, producen un daño directo sobre el ojo, además de poder producir otras alteraciones como respiratorias, cutáneas o digestivas entre otras.

Parásitos: ya sean microscópicos como sucede con los ácaros que producen los diferentes tipos de sarna, o parásitos que se pueden ver a simple vista, como las larvas de Thelazzia, los parásitos pueden irritar la superficie ocular, así como la piel de los párpados y zonas cercanas, produciendo irritación y escozor.

Thelazia

Parásitos de Thelazia en Ojo de perro. Cortesía de Servicio de Oftalmología

Irritantes ambientales y alergias que producen ojos rojos en los perros

 

La exposición a agentes nocivos irritantes, como tóxicos, humo, polvo e incluso jabón,  pueden provocar de forma aguda una irritación generalizada de la mayoría de las estructuras externas del ojo.

Además los perros y gatos alérgicos pueden sufrir inflamación de los párpados como signo clínico de su enfermedad alérgica cutánea.

En ambas ocasiones pueden aparecen otros signos en vías respiratorias, y a nivel digestivo, así como manifestaciones cutáneas como prurito y rascado.

 

Irritación ojo perro

Baño con jabón que puede ser irritante.

 

Tumores oculares en perros

La evolución de los tumores en los ojos de los perros, fundamentalmente en los párpados, es relativamente lenta. Es cierto que en ocasiones, ese tumor que está en el borde del párpado empieza a molestar al perro, ya que roza con la cornea, lo cual produce un proceso irritativo y doloroso.

Naturalmente existen otras muchas circunstancias que pueden producir un ojo rojo y medio cerrado en un perro. Algunas enfermedades sistémicas o generalizadas, pueden de forma primaria o secundaria alterar la integridad del ojo. Enfermedades como Leishmaniosis, moquillo, síndrome de Cushing y diabetes mellitus, entre otras cursan con alteraciones oculares más o menos graves.

¿Cómo curar los ojos rojos en perros? Tratamiento

No podemos recomendarte otra cosa que no sea pedir cita en tu veterinario de confianza con el oftalmólogo.

Pero, ¿qué se puede hacer en casa?

Primero tienes que intentar recabar algún dato que te ayude a comprender qué ha pasado. Elige una zona con mucha luz donde poder revisar a tu perro o a tu gato. Mejor que sea luz natural si e de día y fuera posible, para poder explorarle.

Como es un proceso doloroso, mejor es tener ayuda para sujetar al animal, y estar atento a cualquier respuesta defensiva, ya que el perro estará molesto y puede defenderse.

Sujeta la cabeza con ambas manos, explora bien la zona para detectar heridas, restos de sustancias, sangre, etc.

Suavemente intenta abrir los párpados despegando uno del otro. Es el momento de valorar si hay restos sospechosos bajo los párpados, como un vegetal, una ramita, arena, etc.

Si este cuerpo extraño no está clavado en la cornea, puedes intentar arrastrarlo usando suero fisiológico y una gasa suave. No uses pinzas u otro elemento romo, un movimiento del perro puede ser fatal.

Oftalmólogo veterinario

Manuel Villagrasa, oftalmólogo veterinario explora el ojo de un paciente

En el veterinario todo resulta más fácil, ya que los pacientes suelen estar algo asustados al subirlos a la mesa de exploración, y porque los oftalmólogos veterinarios usan anestésicos tópicos que instilan sobre el ojo antes de empezar, anestesiando la zona y haciéndola mucho más accesible.

Un poco de frío: Cuando la zona esta enrojecida y caliente, incluso algo abultada por un golpe o una irritación aguda, puedes aliviar el malestar hasta llegar al veterinario aplicando unas gasas con agua fresca. Si usas hielo o algún elemento congelado, recuerda siempre que tiene que estar bien protegido con un paño de tela o similar para que no se ponga en contacto directo con la zona. El exceso de frío también es contraproducente y tu perro no te va a avisar si el frío le está molestando. Nunca apoyaremos estas estructuras frías sobre los párpados cerrado, y no sobre la cornea u otras zonas delicadas.

Conclusiones

En definitiva, un ojo cerrado y enrojecido, como has podido leer puede ser debido a múltiples causas, la mayoría de ellas, lo suficientemente graves como para tener que llevar al perro al oftalmólogo. Revisa con cuidado el ojo por fuera, evitando un manejo excesivo o doloroso.

Esperamos haberte podido ayudar con estas recomendaciones.

Agradecemos la colaboración en este artículo a nuestros dos compañeros:

Esteban Torrijos, Auxiliar responsable de laboratorio

responsable laboratorio veterinario

Javier Frías, Veterinario Senior. Responsable de Comunicación.

veterinario especialista

Así como al Equipo de Oftalmología por su revisión y sus consejos.

equipo oftalmologia

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