¿Tiene mi mascota el Síndrome del Braquicefálico? Todo lo que tienes que saber sobre esta enfermedad que afecta a los perros braquicéfalos

Cuando vemos perros con caras achatadas, con muchas arrugas, a muchos de nosotros se nos derrite el corazón. Cada raza tiene sus particularidades, pero también sus patologías más frecuentes.

Pero, ¿sabemos realmente los problemas de salud que pueden tener de adultos sólo por ser de un tipo de raza? ¿Tendrá tu perro el Síndrome del Braquicefálico?

 

¿Qué es el Síndrome del Braquicefálico?

Lo primero, como es un conjunto de anormalidades que afecta a las razas braquicéfalas, debemos saber, que estas razas son aquellas que presentan el cráneo especialmente anchos y en particular la cara y la nariz achatadas, además de tener en muchas ocasiones, el diámetro de los orificios nasales reducidos.

Algunos ejemplos de razas caninas braquicéfalas que cumplen con estas características son: Bulldog Inglés, Bulldog Francés, Pekinés, Bóxer, Carlino, Shar Pei, Lhasa Apso, Shih Tzu y Boston Terrier. En gatos, la raza Persa también se encontraría entre los braquicéfalos.

Ahora si, podemos definir el Síndrome del Braquicefálico  como el conjunto de anomalías físicas que afectan al sistema respiratorio principalmente, que son comunes en las razas braquicéfalas.

Aunque se presenta desde el nacimiento, muchos síntomas no aparecen hasta los 2-3 años de edad aproximadamente, cuándo el perro se ha desarrollado por completo. Por último puede afectar a ambos sexos sin distinción de machos y hembras.

 

¿Cuáles son los principales síntomas o anomalías?

Las anomalías físicas descritas en este síndrome son las siguientes.

Anomalías físicas

Paladar elongado y edematizado1. Estenosis de narinas 

Los orificios nasales suelen ser muy pequeños, por lo que reduce la capacidad inspiratoria y la cantidad de aire que les entra.

2. Paladar blando elongado

La parte final del paladar en estas razas,  suele ser más largo de lo normal, obstruyendo la entrada de aire, por eso a
veces “roncan” estando despiertos.

3. Eversión de los sáculos laríngeos

Con el aumento del esfuerzo respiratorio, debido a la estenosis de las narinas y al paladar blando elongado, estos sáculos que son unas estructuras adyacentes a la paladar y la garganta, cambian su posición, ocupando aun más el paso del aire por dicha zona.

4. Reducción del diámetro de la tráquea

Tiene un diámetro menor en relación a otras razas.

 

Principales anormalidades físicas

Estas son las principales anormalidades físicas, las cuales se traducen en unos signos clínicos característicos de este síndrome y estas razas:

1. Disnea inspiratoria

Dificultad para respirar debido al no poder inspirar correctamente.

2. Estridor y estertor respiratorio

Ruidos respiratorios como consecuencia del flujo y turbulencias del aire.

3. Intolerancia al ejercicio

Disminución importante de la actividad física, que hace que rehúsen correr y moverse con normalidad al salir a la calle.

4. Vómitos o regurgitaciones

Alteraciones digestivas como consecuencia de cambios físicos que se producen a nivel del estómago e intestino.

5. Salivación excesiva

Aumento de la cantidad de saliva que puede salir por los belfos.

6. Cianosis

Cambios del color de las mucosas, que cambian del color rosa característico a un color más azulado por la falta de oxigenación.

7. Síncopes

Para decirlo de forma sencilla, desvanecimientos o desmayos secundarios al conjunto de signos respiratorios, que provocan que el animal se encuentre al límite y colapse.

Tanto las anormalidades físicas como los signos clínicos, se pueden presentar en su conjunto o individualmente. Son pacientes muy susceptibles a sufrir golpes de calor, y con frecuencia tienen dificultades para tragar, por lo que hay que prestar especial atención al momento de la comida.

 

Cómo lo diagnostica el veterinario

La estenosis de las narinas se ve durante el examen físico en la consulta, pero para poder valorar la elongación del paladar blando y la laringe, es necesario sedar al animal, ya que suelen tener una lengua gruesa y estando el animal despierto, se complica la visualización de la laringe, para realizar una exploración más exhaustiva.

Estrechamiento orofaringe

Es necesario también la realización de radiografías torácicas, para valorar el tamaño de la tráquea, el estado de los pulmones e incluso el tamaño del corazón

La Tomografía computerizada o TC, es una de las pruebas avanzadas de elección en estos pacientes, pues aporta mucha información sobre el tamaño de la tráquea, engrosamiento del paladar, presencia de cornetes alterados, etc.

Endoscopia respiratoria y digestiva: esta es la prueba más complicada por su duración, pero la única que aporta imágenes en movimiento de las anormalidades.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de estas estructuras se comportan de un modo diferente cuando el animal inspira o espira, prestando especial atención a la elongación del paladar blando, protrusión de las amígdalas, cornetes aberrantes, colapso laríngeo y colapsos dinámicos de los bronquios

Preguntando a nuestro equipo de internistas sobre el diagnóstico de este síndrome, nos comentan:

“Estos animales empeoran rápidamente a medida que se hace mayores, por lo que es nuestra experiencia, es de vital importancia, evaluar a estos pacientes con las pruebas diagnósticas adecuadas entre los 10 y 12 meses de edad”

“Referente a las pruebas diagnósticas, teniendo en cuenta que se trata de un  síndrome con múltiples alteraciones físicas, la evaluación conjunta con pruebas avanzadas como TC y Endoscopia se hacen necesarias para obtener toda la información que necesitamos para decidir el tratamiento adecuado y personalizado para cada paciente”

 

Recomendaciones sencillas para animales de razas braquicéfalas y sus mestizos

La mejoría en los signos clínicos después de el tratamiento médico y quirurgo adecuado es evidente, pero se puede además ayudar a estos pacientes siguiendo estas recomendaciones:

  • Usar arnés en lugar de collar, para evitar daños en la zona del cuello (os recordamos que suelen tener alteraciones en su tráquea)
  • Facilitarles un hábitat con temperaturas suaves, ya que por el problema respiratorio pueden tener una mala termorregulación.
  • Mantener los orificios nasales siempre limpios.
  • Vigilar durante las comidas a los animales más ansiosos, para evitar que se puedan atragantar. Se pueden usar comederos/bebederos especiales.
  • Limitar el ejercicio intenso y en horas de temperaturas elevadas. Es mejor realizar frecuentes paseos cortos, a pocos paseos de larga duración.
  • Controlar el peso. La obesidad es una enfermedad, y además condiciona y agrava otras enfermedades, como las patologías respiratorias.
  • Controles periódicos en el veterinario: estos animales son pacientes crónicos por lo que deben ser evaluados periódicamente por su veterinario.

Esperamos que esta información haya sido de utilidad para ti si tienes una raza braquicéfala. Recuerda consultar con el veterinario todo esto, ya que como siempre se dice en medicina “la prevención es el mejor tratamiento”

Jennifer Salamanca ATV

 

Damos las gracias a Jennifer Salamanca nuestro Auxiliar Veterinario especializado en hospitalización y urgencias, ya que gracias a su experiencia atendiendo muchos pacientes de este tipo, nos ofrece este texto recopilatorio tan interesante. ¡Gracias Jenni!

 

 

 

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