La ingesta de cuerpos extraños es un problema muy frecuente con el que el veterinario se enfrenta en su día a día. Y si tu perro come piedras o suele jugar con ellas habitualmente, debemos entender algunos conceptos básicos para evitar problemas mayores.
Debes tener en cuenta que, los perros son capaces de ingerir cualquier tipo de objeto, incluyendo las piedras, esta es una costumbre peligrosa que puede conllevar consecuencias muy graves.
¿Por qué mi perro come piedras?
Existen una variedad de causas por las que un perro puede ingerir piedras, suele ser el resultado de una serie de problemas médicos, comportamentales y etológicos.
Algunas razas son más propensas que otras a ingerir cuerpos extraños, son aquellos que por genética se conoce que son más “glotones”, como Labradores o Golden Retriever.
Existen otras razas como West Hightland Terrier, que por anatomía tienen más predisposición a que los cuerpos extraños se queden atascados en el esófago.
También, es un comportamiento que sucede con frecuencia en animales nerviosos o con síndrome de pica. Durante la etapa de cachorro también pueden presentar este comportamiento como parte del juego y descubrimiento de distintos objetos, además son más propensos a ingerir por accidente cuerpos extraños.
En ocasiones, pueden ingerir este tipo de materiales para aliviar molestias digestivas u otros tipos de afecciones médicas.

Consecuencias de la ingesta de piedras
Si tu perro come piedras, debemos saber que las piedras, cuando son grandes o puntiagudas, pueden lesionar gravemente las paredes digestivas e incluso causar una perforación, lo que pone en riesgo la vida del animal.
Cuando estos objetos transitan por el aparato digestivo provocan desde irritación de la mucosa hasta laceraciones, apareciendo diferentes signos gastrointestinales.
En ocasiones, las piedras son demasiado grandes para pasar por determinadas zonas, por lo que pueden quedar atascadas provocando una obstrucción intestinal, daño en la pred intestinal e incluso pudiendo llegar a producir una perforación.
Además, si tu perro come piedras o juego con ellas puede provocar patologías dentales tales como rotura de piezas dentarias o exposición de la pulpa.

Signos que indican que un animal puede haber ingerido piedras
No existen signos clínicos específicos que nos indiquen que un animal puede haber ingerido piedras, en el caso de presentarse suelen ser signos gastrointestinales:
- Naúseas, vómitos o arcadas improductivas
- Diarreas, estreñimiento o dificultades para defecar
- Sangre en heces
- Signos inespecíficos como pérdida de peso, anorexia, apatía, debilidad, sobre todo si las piedras llevan mucho tiempo alojadas en el digestivo.
¿Qué puedo hacer si mi perro juega con piedras?
Algunas recomendaciones si tu perro come piedras::
- Evitar utilizar las piedras como juguete, ya que entenderán que son objetos aptos para tener en la boca. Incorporar otros objetos de juego con los que puedan distraerse.
- Educar desde cachorro para que aprenda comandos como “suelta” cuando queramos coger cualquier cosa que tenga en la boca.
- No hay que permitir que el animal ingiera nada que no sea su alimentación durante los paseos.
- Emplear métodos de enriquecimiento ambiental para evitar que fijen su atención en el juego con piedras.
- Consultar con un profesional veterinario y descartar la presencia de patologías subyacentes.
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Caso real: THOR de ha comido una piedra
Presentamos el caso de Thor, un pastor belga, macho no castrado de 3 años. El propietario comenta que es un animal nervioso que suele jugar con piedras durante los paseos. No posee antecedentes médicos relevantes.
Acude a Consulta de Urgencias en Hospital Veterinario Puchol con un cuadro de vómitos agudos de 24 horas de evolución. No ha perdido el apetito y se encuentra activo, pero todo lo que ingiere lo expulsa a los pocos minutos.
La exploración en consulta es compatible con la normalidad, excepto por una deshidratación leve.
Se procede a la sedación del paciente para una óptima obtención de las imágenes. Se realizan radiografías abdominales y torácicas, observando una estructura compatible con un cuerpo extraño, seguramente por su densidad puede ser una piedra.
Imagen radiográfica de Thor
El Servicio de Diagnóstico por Imagen nos comenta sobre la radiografía:
Se muestra una radiografía lateral derecha del tórax de un perro esqueléticamente maduro. Como principal hallazgo se observa una estructura radiopaca de aproximadamente 3 x 3,8 cm con densidad hueso y morfología triangular, localizada en la luz del esófago caudal, situándose craneal al cardias y dorsal a la vena cava caudal.
Dicha estructura radiopaca presenta unos márgenes bien definidos y su presencia ocupando la totalidad de la luz del esófago impide el paso de alimento, por lo que se provoca una ligera dilatación del esófago craneal a la misma.
El resto de estructuras torácicas no muestran alteraciones, sin evidenciarse anomalías pulmonares, esqueléticas o mediastínicas.
Se observa un desplazamiento dorsal de la tráquea torácica craneal a la silueta cardiaca, lo que en este caso probablemente se corresponda con el posicionamiento del paciente.
Estos hallazgos radiográficos son compatibles con la presencia de un cuerpo extraño obstructivo, probablemente una piedra, en el interior del esófago del paciente.

Tratamiento de Thor: ¡Vamos a sacar esa piedra!
Optamos por la realización de una endoscopia digestiva alta, que es la técnica menor traumática y que nos ofrece una recuperación más rápida.
En el esófago medio se observa un cuerpo extraño correspondiente con una piedra junto con erosiones de moderada severidad. Dicho cuerpo extraño se empuja primero hacia el estómago y se extrae por medio de la endoscopia. El estómago también presenta abundantes erosiones graves.

En la Imagen 1 se observa la piedra, junto con restos de comida en el esófago distal, así como áreas de decoloración de su mucosa.
En la imagen 2 se pueden observar las erosiones localizadas en la mucosa del esófago distal, secundarias a la irritación del cuerpo extraño.
Tras el procedimiento, el paciente permanece hospitalizado. Se administra fluidoterapia intravenosa a base de cristaloides isotónicos para reponer la deshidratación, protectores digestivos, antiemético, analgesia y dieta blanda.
Thor se recupera rápidamente y comienza a comer con apetito a las 24 horas una dieta blanda muy digestible de alta calidad, por lo que se decide dar el alta hospitalaria a las 48 horas.
Conclusiones sobre la ingesta de piedras por los perros
Este es un caso de éxito en el tratamiento de un cuerpo extraño esofágico en un perro.
Hay que tener en cuenta que no en todas las ocasiones sucede así.
Una complicación frecuente es que no sea posible la extracción del cuerpo extraño por endoscopia por sus dimensiones o forma, por lo que habrá empujar el objeto hasta el estómago y realizar una gastrotomía (cirugía convencional con lapatotomía) en quirófano.
Una vez el cuerpo extraño ha pasado el esófago, otras localizaciones frecuentes de este tipo de estructuras son el estómago o intestino delgado.

En ocasiones, si la piedra es pequeña, no produce un cuadro obstructivo en intestino ni signos reseñables graves, no es necesaria la intervención quirúrgica.
Otra complicación de objetos alojados en el esófago es que pueden quedar anclados en esta zona, dañando la pared y provocar una perforación, en este caso habría que realizar una toracotomía de urgencia. Este procedimiento consiste en la apertura de la cavidad torácica para retirar el cuerpo extraño y conlleva una serie de riesgos anestésicos y quirúrgicos mucho más graves.
En cualquier caso, la ingesta de piedras, sobre todo aquellas de mayor tamaño y con aristas, requiere atención veterinaria de urgencia.
Habitualmente se recurrirá a procedimientos como endoscopia o cirugía abdominal para retirar las piedras.
Muchas gracias a nuestra compañera Cecilia Carmona, veterinaria interna en la especialidad de Diagnóstico por Imagen por ayudarnos con este artículo tan práctico.
Si quieres seguir leyendo en nuestro blog de Hospital Veterinario Puchol te dejamos dos lecturas recomendadas:
– Espigas en los perros: signos clínicos y tratamiento
– Úlcera corneal en perros y gatos


