Cesárea en perro y gatos Valoración de problemas y acciones en el parto

La cesárea en perros y gatos es un procedimiento quirúrgico habitual que se puede realizar en situaciones de urgencia o de manera programada.

 

La gestación en perros y gatos. Principales características. 

 

La gestación suele durar aproximadamente 9 semanas. Es decir, 4 veces menos que en los humanos.

Para saber si nuestra perra está preñada es necesario realizar pruebas de imagen y acudir a un centro veterinario. No servirán los test rápidos como humana.

Mediante la ecografía, a partir de la 3 semana, pueden detectarse vesículas fetales, aunque se suele esperar hasta el día 23 a 25 de la gestación para realizar esta prueba y no dar falsos positivos.

 

Ecografía de perros y gatos

 

Otra técnica diagnóstica será la radiografía. La osificación de los cachorros comenzará a partir de la semana 7, y es cuando podremos efectuar esta técnica para que sea efectiva y para que no sea de riesgo para la camada. Esta técnica nos facilita mucho el contaje del número de cachorros esperados para poder programar un parto seguro.

Es muy importante haber realizado al menos una revisión con el veterinario durante el periodo de gestación para conocer el estado de la madre y de los cachorros y conocer cuán numerosa es la camada esperada. Así, si se sospecha de que la madre vaya a presentar algún problema en el parto, se podrá actuar con mayor rapidez.

 

El parto normal en perros y gatos

 

Para saber si nos encontramos ante una situación de cesárea de urgencia, primero debemos conocer cómo es un parto normal.

Antes de que la madre presente el inicio del parto, se suelen observar los siguientes cambios

  • Una semana antes, suele mostrarse más activa o inquieta y puede comenzar a preparar el nido, posicionándose en lugares más tranquilos y oscuros.
  • Durante las horas previas al parto, estos signos aumentan y a veces se puede presentar agresiva con extraños
  • 24 horas antes, se observa una disminución de su temperatura rectal, en torno a 1 ºC . Por tanto, durante la gestación, es necesario hacer controles de temperatura para conocer cuál es la temperatura normal de nuestro animal, siempre midiendo la temperatura rectal de la misma manera. Otro signo podría ser la presentación de la vulva edematosa.

 

Ya una vez de parto, se distinguen 3 fases que se desarrollan de manera consecutiva:

1- Dilatación: se dilata el canal uterino y dura unas 4 horas (en primíparas puede durar hasta 1 día). La madre se sentirá nerviosa y presentará contracciones débiles con reposos de 15 minutos.

2- Contracción y expulsión fetal: la madre presenta contracciones marcadas, con esfuerzo marcado por la madre y se lame frecuentemente la vulva. Puede aparecer cierta cantidad de líquido al romperse las envolturas fetales. El primer cachorro debe aparecer en menos de 6 horas del inicio de esta fase. Entre cachorros no debe pasar más de 2 horas. La presentación normal de expulsión fetal es o de cabeza o de nalgas.

3- Expulsión placentaria: es tan importante la fase expulsiva fetal como de sus envolturas. Se debe contar el número de fetos expulsados y debe coincidir con el número de envolturas, si no, se debe acudir de urgencia al veterinario.

 

Si la madre se muestra en una situación de estrés, puede originar un retraso en el inicio del parto o interrumpirlo. La adrenalina impide la acción de la oxitocina en la musculatura uterina y por tanto se disminuyen o anulan las contracciones. Este efecto puede ser más importante aún en las gatas. 

 

El parto anormal en perros y gatos: Distocia

 

cachorro recién nacido despues de cesarea en perros y gatos

 

Si esta progresión de sucesos no ocurre de la manera descrita, puede ser que nos encontremos ante una distocia.

Una distocia significa un parto anormal o dificultoso, lo que suele llevar a una incapacidad de expulsión fetal por el canal del parto.

Las causas de estas distocias pueden ser, o bien, por los cachorros o bien por la madre.

Por parte de los cachorros, podría deberse a: su tamaño, su forma o por su posicionamiento en el canal del parto.

Por parte de la madre podría deberse a problemas anatómicos, endocrinos o psicológicos, como son los siguientes:

  • Estrés en el parto
  • Mal estado físico (obesidad, debilidad, anemia, vejez)
  • Disparidad entre el tamaño fetal y el canal del parto
  • Síndrome del feto único
  • Presentación anormal o malformaciones fetales
  • Fracturas pelvianas
  • Hipocalcemia o hipoglucemia
  • Inercia uterina primaria
  • Fatiga por parto prolongado

 

Cómo sospechar problemas en el parto de los perros o gatos

 

Pues bien, debemos fijarnos en los siguientes signos:

  1. La hembra manifiesta signos de parto activo y contracciones sin expulsar ningún cachorro
  2. Paso de más de 2 horas entre expulsión de cachorros
  3. Desprendimiento de placenta sin parto. Se observa la secreción vaginal de color verde oscuro
  4. Periodo de gestación calculado en más de 68-70 días.

Si se sospecha de estas condiciones, se debe acudir al veterinario de urgencia.

Una vez en la clínica, el veterinario podrá realizar ciertas pruebas diagnósticas para valorar la presentación de los cachorros, el estado general de la madre y el estado de los descendientes.

Se podrá realizar una radiografía abdominal para detectar posibles desproporciones feto-maternales, conocer el número exacto de cachorros y si hay algún fallecido. También se suele compaginar con la ecografía para valorar el estrés o la muerte fetal.

 

Cesárea en perro y gatos: Urgencia Veterinaria

 

Los veterinarios del Servicio de Urgencias, Hospitalización y Cuidados Intensivos, consideran que las indicaciones para realizar una cesárea en perros y gatos serán las siguientes:

  • Inercia uterina (​​cese de las contracciones del útero durante el parto o después del mismo) primaria completa o parcial que no responde a tratamiento.
  • Inercia uterina secundaria que no se puede resolver por manipulación
  • Tamaño excesivo de los fetos
  • Síndrome de “cachorro único” (riesgo de atonía o inercia uterina primaria)
  • Mal posición fetal no corregible
  • Muerte fetal
  • Toxemia, o enfermedad materna

En este listado se puede observar que, en ciertas ocasiones, con un control veterinario previo al parto, se podría predecir si la madre va a necesitar una cesárea o no y poder programarla.

También hay situaciones en las que no se aconseja que la hembra quede preñada (por ejemplo, en hembras seniles) porque existe una alta probabilidad de que el animal sufra una cesárea para la evacuación de los cachorros.

 

La cesárea en perros y gatos es un procedimiento que no debería realizarse en condiciones de parto normal y debe utilizarse en casos de distocia o dificultades en el parto, ya que presenta muchos más riesgos que un parto normal vaginal.

 

Por otro lado, se debe saber que una cesárea es un procedimiento que requiere de un número de personal elevado durante un tiempo muy prolongado. En nuestro hospital, si la cesárea en perros y gatos se hace de día, solemos presentar disponibilidad de personal de hasta 1 persona por cachorro nacido, aparte de toda la atención que requiera la madre.

Pero si se convierte en una situación de urgencia nocturna, se debe saber que el personal es siempre más limitado. Por tanto, es necesario tener un buen control de la gestación de la madre para poder prevenir estas situaciones y actuar cuanto antes.

 

 

 

 

Cesárea: Principales aspectos quirúrgicos y reanimación de los cachorros.

 

Lo primero hay que recordar que la cesárea en perros y gatos es una intervención quirúrgica que en veterinaria se realiza comúnmente bajo anestesia general y cuando anestesiamos a la madre, existe un riesgo elevado de que los cachorros puedan sufrir una “intoxicación” por estos fármacos. Por tanto, se debe contar con un anestesista experimentado en el proceso.

Una vez anestesiada a la madre, el cirujano actuará de la manera más rápida posible.

Se suele abordar el abdomen a través de una incisión en la línea alba desde el ombligo hasta el pubis. Se extraerá el útero con delicadeza, y se aislará del resto del animal con gasas humedecidas y estériles. Después, se realizará una incisión de este órgano y se separará cada placenta con su cachorro del endometrio. Esto podría generar una hemorragia más o menos intensa, con los riesgos que conlleva.

Por cada cachorro que el cirujano extrae en quirófano, existirá una persona responsable de recogerlo con su respectiva placenta y reanimarlo.

En nuestro hospital, para la reanimación de los neonatos, solemos realizar el siguiente protocolo:

  • Se extrae al animal de su placenta, se clampa el cordón umbilical y se retira el sobrante.
  • Se limpian sus vías respiratorias y se aspiran de los líquidos presentados
  • Se estimulan sus inspiraciones frotando al animal. se suplementa con oxigenoterapia si es necesario.
  • Se secan y se colocan en un lugar caliente para evitar hipotermias T 30-32 ºC
  • Se colocan junto a la madre lo antes posible
  • Se debe usar siempre guantes en todo el proceso para evitar rechazos maternos. Aunque, se debe saber que, dado que la madre no es consciente cuando sucede el parto (porque está anestesiada), existe un riesgo alto de que no reconozca a los cachorros tan fácilmente como lo haría en un parto vaginal normal.
  • La frecuencia cardiaca de los cachorros nunca debe ser menor de 90 latidos por minuto.
  • se debe comprobar la ausencia de malformaciones congénitas (paladar hendido, atresia anal…), asi como la secreción láctea materna

 

Gatito recién nacido después de cesárea

 

Recomendaciones después de una Cesarea

 

Comenzamos hablando de la madre, pues ella es la principal protagonista del proceso. Ella ha de estar en un ambiente tranquilo y sin dolor. Es necesario que el animal se despierte bien de la anestesia y que pueda adaptarse a esta nueva situación sin estrés. Hay que pensar que ha sufrido mucho estrés previo a la cirugía, y que ahora se encuentra recuperándose de todo este proceso. Seguramente esté cansada, así que hay que tener paciencia.

Después, nos fijaremos en el estado de salud de todos los cachorros que han sobrevivido tras la reanimación. El estado de salud del cachorro al nacer va a depender de muchos factores: el potencial genético paterno de los cachorros, la salud materna, la alimentación recibida por parte de la madre durante la gestación…

Destacado:Pero una parte fundamental de la supervivencia del cachorro, dependerá de cómo ha sido el desarrollo y la asistencia del parto y sí ha existido sufrimiento o no. 

 

Cuidados de los cachorros y de la madre los primeros días de vida

 

El neonato presenta una alta inmadurez fisiológica. A continuación, se desarrollan las principales consideraciones a tener en cuenta.

  • Consideraciones analíticas: Los primeros días de su vida, los cachorros presentan una anemia que se puede considerar fisiológica o normal. Pero, el hematocrito se mantiene en unos niveles similares a los del adulto. También se puede observar una disminución de la albumina, globulinas y colesterol. La orina también suele ser más diluida y a veces presentan glucosuria
  • Consideraciones comportamentales: Un neonato sano es activo y presenta un buen tono muscular. También es normal que lloren al respuesta de dolor, hambre o pérdida de contacto materno, pero este llanto no debería ser mayor de 15 minutos.

Los neonatos se deben agrupar y mantener el silencio. La madre debe estar tranquila y relajada. Si la madre se muestra nerviosa puede ser porque a los cachorros les suceda algo.

Al nacer, los cachorros presentan una temperatura de 34-36ºC. No presentan la capacidad de termorregular por sí mismos hasta 1 mes post nacimiento. Por tanto pueden sufrir hipotermia con facilidad. Tampoco se deben sobrecalentar, siendo lo perfecto, realizar un calentamiento progresivo , y si están separados de la madre, en una incubadora a 27-32 ºC

Los cachorros son ciegos y sordos al nacer. Sus párpados y sus conductos auditivos externos permanecen cerrados hasta los 5-14 días después del nacimiento.

  • Consideraciones nutricionales: su nutrición es fundamental, ya que los neonatos carecen de fuentes suficientes de glucógeno para mantener de forma autónoma su glucemia en temporadas largas de tiempo . Hemos de tener en consideración que, si presentan hipotermia no se deberían alimentar ya que se suele asociar a ileo y se podría cuajar la leche en el estómago.

El reflejo de deglución no se desarrolla hasta aproximadamente el día 10 de vida. Se debe pesar al paciente a diario para controlar una buena alimentación e hidratación.

 

En Hospital veterinario Puchol tratamos diferentes tipos de patologías y buscamos dar la mejor respuesta para nuestros clientes. Si quieres saber más sobre la salud de perros y gatos, te dejamos algunos temas que pueden ser interesantes.

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